Peregrino de las estrellas

lunes, 11 de septiembre de 2006

Hola a todos, buenas noches. Ahora sí que podemos afirmar que se han acabado las vacaciones. De nuevo la vuelta a la vida ordenada y tranquila. Por cierto, me imagino que vosotros, al igual que yo, habréis visto como en estas fechas prolifera en todos los medios de comunicación el tema del síndrome posvacacional.
¿No estáis de acuerdo conmigo en que en fondo eso no es más que una chorrada? ¿Creéis que realmente existe el citado síndrome?...
De acuerdo, lo confieso, no he sido yo el que ha llegado a esa conclusión, Rufo me ha ayudado (¿Está bien así jodido loro? Bien, pues deja que siga escribiendo tranquilamente...)
Bueno, pues como os decía, lo cierto es que el tan citado síndrome no es más que un camelo. Si os fijáis, síndrome es definido como "un conjunto de síntomas que caracterizan una enfermedad". La cuestión es que si hacemos caso a esta definición, cuando uno acaba sus vacaciones lo que le sucede es que se pone enfermo. Vale, todos hemos dicho alguna vez aquello de "a mí lo que me enferma es tener que ir a trabajar", pero estaréis de acuerdo conmigo en que no deja de se un simple tópico.
Pero profundicemos un poco más en el concepto de síndrome. La definición continúa diciendo que es "un grupo de síntomas y signos que revelan la alteración de una función somática, relacionados unos con otros por medio de alguna peculiaridad anatómica, fisiológica o bioquímica del organismo".
Vayamos por partes que dicho así parece un poco farragoso. La cuestión es que síndrome sería cuando se produjeran una serie de señales en el cuerpo que nos ponen de manifiesto que se ha alterado una función corporal. Fijaros bien, una función corporal, no psicológica. De hecho puntualiza la propia definición que la peculiaridad que observará el especialista será de tipo anatómico, fisiológico o bioquímico. Todos aspectos tangibles.
Imagino que estaréis pensando que el "síndrome posvacacional" cumple estos requisitos. Hay gente que pierde el apetito, otros se encuentran mareados, con dolores de cabeza; eso sin olvidarnos de las caras de tristeza y apatía que se observan por la mañana temprano. Hay gente que sufre taquicardias el primer día de la vuelta al trabajo. Más de uno padece diarreas y nauseas esa primera mañana después de las vacaciones. Tal importancia a tomado el llamado "síndrome posvacional" que los especialistas han derrochado ríos de tinta hablando sobre el tema. Unos nos cuentan que deberíamos empezar a trabajar de un modo relajado, adelantando la vuelta de las vacaciones para no incorporarnos de golpe al trabajo. Otros nos animan a pensar en las próximas vacaciones. Incluso algunos se animan a recomendarnos dietas, ejercicios y miles de cosas por el estilo para que nuestra incorporación sea menos traumática.
Bien, pues andaba yo precisamente leyendo un artículo sobre este tema, cuando Rufo ha soltado una carcajada y me ha soltado:
- Mira que sois bobos los humanos. Ni síndrome ni leches, lo que os pasa es de los más normal. A vosotros lo que realmente os jode es volver a trabajar. Pero da igual que sea después de un mes de vacaciones, de una semana por una baja médica, o por un fin de semana. A ver, piensa un segundo ¿Por qué crees tú que tenéis esa manía a los lunes? ¿Y el gustirrinín que os da cuando llega el viernes? Tío, lo que a todos los humanos os pasa es que os jode currar. Ni síndrome ni leches, o ¿te crees tú que a los millonarios le da síndrome volver de un crucero? ¡Bah! Si es que cada día estáis más tontos...
Oye, que tiene razón, que ni síndrome ni hostias, que aquí el único tema realmente importante es que siempre nos ha jodido volver al tajo.

COMENTARIOS

lunes, 11 de septiembre de 2006

Por Invitado @ 1:41


Afortunado tu que has podido disfrutar de unos dias mas de vacaciones. Le puedes decir a Rufo que no sera un sindrome pero si sirve para que me den la baja y no volver a la oficina yo me apunto a ese sindrome

lunes, 11 de septiembre de 2006

Por Darrell_Standing @ 19:55


Te diré que he estado tentado a poner un cartel en la fontanería que pusiera "Estoy con el síndrome posvacacional" (EN UNA PALABRA NO QUIERO CURRAR)", pero finalmente, tanto Rufo como la Jesusa me han hecho desistir. Me han convencido de que no sería una buena imagen para la fontanería. Pero lo dicho, yo lo que no quiero es trabajar.
Darrell Standing

miércoles, 13 de septiembre de 2006

Por Scheherazade @ 0:27


Aishhh....siempre es bueno volver...y te alegra hacerlo, por eso recordamos así las vacaciones. Si estuviesemos así siempre en estado vacacional...no seria lo mismo