Peregrino de las estrellas

lunes, 19 de junio de 2006

La primavera es una estación maravillosa. Hay que reconocer que hay pocas estaciones como esta, aunque algunas veces no es fácil saber cuando es primavera. Sin ir más lejos, esta primavera no ha sido de las más sencillas de localizar. Hemos tenido calor agobiante, lluvias insistentes, viento, vamos, un descojone del carajo. La verdad es que la primavera es una estación completamente loca.
El otoño lo tenemos más o menos claro, es cuando después de un período de calor comienza a llover. También tengo otra referencia que no falla nunca. El otoño siempre coincide cuando, por la mañana, veo que la Jesusa se ha decidido por esa chaqueta blanca de punto, que dicho sea de paso mira que se ajusta bien la condenada a su dos... ¡Vaya ya estoy otra vez divagando! Bueno a lo que vamos. Pues sí, el otoño es bastante fácil de detectar.
El invierno no te quiero contar, comienza a hacer un frío que pela y, además, desaparecen casi por completo las formas de las chicas, todas con esos gordos abrigos que no dejan ni intuir. Una lastima la verdad. Hay otra circunstancia importante en mi oficio, es cuando comienzan los avisos por viejas tuberías que se congelan y revientan. También suelen llegar avisos a causa de la calefacción, con juntas que gotean y dan problemas (yo no se porqué lo llaman dar problemas, a mi personalmente me encanta).
Volviendo a las estaciones, el verano tampoco tiene demasiadas complicaciones. Coincide con el periodo en el que las señoras aprovechan para hacer los trabajos de reformas en las casas y haciendo uso de esa vieja expresión conocida como el "yaque", cambian griferías y saneamientos. La verdad es que el verano es un mes en el que tampoco puedo quejarme, la caja durante esa estación no suele ser mala, no señor.
Pero la primavera es otro cantar, y hoy especialmente me he dado cuenta de que estamos en esa estación.
Ya imagino vuestros ojos muy abiertos, expectantes, pensando, "¿Y este en qué se habrá dado cuenta? ¿Tan tonto es que no se ha enterado hasta que está finalizando?" Bueno os lo diré, me he dado cuenta por culpa de Rufo. Sí, de Rufo. A ver, me explicaré.
Esta mañana, al igual que muchas otras, tocaba limpiar la jaula de mi querido Rufo. Como imagino que más de uno tiene un ave como amigo u animal de compañía (esto lo he dicho así de sopetón, porque Rufo no miraba que sino...), creo que sobra decir que en el suelo de su jaula voy extendiendo, una tras otra, páginas de periódicos o de revistas. En esta ocasión tenía yo algún que otro suplemento de esos dominicales y con ellos comencé a cubrir el suelo de su habitáculo. No hacía ni cinco minutos que había terminado mi tarea cuando comienzo a escuchar un ruido como de papeles arrugados. Me acerco a la habitación donde tiene Rufo su jaula colgada y allí que le veo, todo desesperado escarbando entre los papeles que yo había colocado a manera de mantel de deposiciones.
Iba yo a pegarle un grito y acordarme de la lora que puso el huevo de donde tuvo a bien nacer, cuando me fijo y veo que Rufo no tiene la mirada habitual. Sí, esa mirada que pone el jodio cuando quiere hacerme la puñeta. No, no era esa mirada, era una mirada completamente distinta. Estaba así como obnubilado, mirada como de loco. El tío (no se me ha ido la pinza, no es más que una expresión, ya sé que Rufo es un loro) estaba como pirado. Escarbaba y escarbaba entre las hojas. Sujetaba con las patas y tiraba con el pico. Los trozos de papel iban cayendo fuera de la jaula pero él ni caso, hasta que de repente, juro que le vi sonreír (¿Los picos de los loros tienen capacidad de sonreír?)
Bueno pues lo que os decía, le veo sonreír, sujetar un trozo cuadrado de papel entre el pico y una pata y apoyarlo en los barrotes. Se separa, lo mira, se acerca, lo coloca, se separa, lo vuelve a mirar, se vuelve a acercar, lo recoloca, y finalmente se queda completamente extasiado mirando el papel. Mi curiosidad ya era mayúscula como podéis imaginar. El caso es que me acerqué de puntillas, casi sin hacer ruido y ¿A qué no os imagináis lo que vi? Una fotografía de un montón de cacatúas sobre la rama de un árbol. Un motón de cacatúas blancas y Rufo mirándolas con cara de bobo. Os juro que de vez en cuando se le escapaba un suspiro. Oye que por más que le pregunté no había forma de que me contestara, ni siquiera cuando le ofrecí pipas con sal que le apasionan, pero nada ni caso, no paraba de mirar la fotografía.
Después de contemplarle un rato, pensé, "Oye, mira que lo mismo va a ser cosa de la primavera, a ver si va a ser eso de las hormonas que he leído yo por ahí que altera a los animales".
La cuestión es que estas reflexiones las debía de estar haciendo yo en voz alta. Fue en ese momento cuando se abrió la puerta. Frente a mí estaba la Jesusa con una falda azul y una camiseta sin mangas blanca, que os juro que si alguien hubiera entrado en mi casa habría pensado que tanto el Rufo como yo nos habíamos convertido en estatuas, los dos con la misma cara de tontos (Bueno, el loro mucha más eh, a ver si vamos a pensar cosas que no son...)
Como las mujeres para esto son mucho más espabiladas que los hombres, pues la Jesusa me dijo "Anda, deja salir a Rufo un rato que creo que la vecina del quinto interior ha comprado una papagayo que no veas, no para de dar voces en el patio, y lo mismo si Rufo se acerca un rato a hacerla compañía se le calman los ánimos".
Al final he dejado a Rufo salir un rato, y la Jesusa y yo nos hemos ido a ver una película al cine, que a mi también me hace falta que se me calmen los ánimos... ¿Será que estamos en primavera?

COMENTARIOS

lunes, 19 de junio de 2006

Por Scheherazade @ 0:52


Aishhh....la testesterona

lunes, 19 de junio de 2006

Por Scheherazade @ 0:55


Aishhh...me equivoque Sonrojado quise decir "testosterona"

lunes, 19 de junio de 2006

Por Vvanadis @ 20:25


Yo creía que era la tetasterona

lunes, 19 de junio de 2006

Por Scheherazade @ 23:21


Guiño Bueno...muy bueno...jiji

martes, 20 de junio de 2006

Por Darrell_Standing @ 0:21


Mira que sois malas, con lo fácil que es decir que fue la primavera. Al final Rufo va a tener razón y las mujeres sois un poco bichos...
Un beso y gracias por leerme

martes, 20 de junio de 2006

Por dificil_olvidarme @ 1:04


Sí, somos bichos, pero a ti bien que te gustamos, bandido
Divertido